SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA - FIBROMIALGIA - SENSIBILIDAD QUÍMICA - SINDROME SECO, ENDOMETRIOSIS ...

SINDROME DE FATIGA CRÓNICA - FIBROMIALGIA - SENSIBILIDAD QUIMICA MULTIPLE, ENDOMETRIOSIS Y OTRAS ENFERMEDADES AFINES E INVISIBLES A LA SOCIEDAD

Un sinfín de síntomas nos acompañan, además de otras muchas dolencias. Seguimos buscando, soluciones, respuestas, pero sobre todo ser tratados con respeto. Las consideran enfermedades invisibles y la medicina a menudo nos trata como tal. Por ello la comprensión se ha convertido en nuestro mejor aliado.

martes, 29 de enero de 2013

Una nueva esperanza para pacientes de FM


Zaragoza                                16/08/2012
Javier García Campayo y las psicologas que son parte del equipo de investigación.

El hallazgo de un exceso de glutamato en las áreas cerebrales relacionadas con el dolor ha llevado a probar un medicamento que puede tratar la causa de la enfermedad, no solo los síntomas.Existen muchas terapias para paliar los efectos de la fibromialgia: farmacológicas, psicológicas y físicas. Sin embargo, la eficacia de todas ellas es moderada y conviene combinarlas. Hasta ahora, ninguna hace desaparecer el calvario de estos enfermos.

Sin embargo, el Grupo Aragonés de Investigación en Salud Mental en Atención Primaria (GISMAP) ha encontrado algo que puede cambiar la forma de tratar esta enfermedad. Un medicamento que no estaría destinado a paliar los síntomas, sino la causa. 

El equipo coordinado por el psiquiatra Javier García Campayo ha realizado una prueba pionera para esta enfermedad a nivel internacional. La espectrometría permite observar los niveles de neurotransmisores en las distintas áreas cerebrales y, a raíz de eso, han descubierto que los pacientes con fibromialgia tienen un exceso de una sustancia (el glutamato) en las áreas cerebrales relacionadas con el dolor.

Esta sustancia es el excitatorio por excelencia del cerebro humano y su exceso puede producir dolor y déficit cognitivo. La revelación de que existe una lesión cerebral ha llevado al equipo aragonés a probar un medicamento, la memantina -que ya existía y se utilizaba para pacientes con alzhéimer-, para reducir los niveles de glutamato. "De momento hemos hecho un estudio abierto con 10 pacientes y en tres meses han mejorado notablemente el dolor, la depresión y las capacidades cognitivas" cuenta García Campayo, optimista.

Al observar las mejoras, el equipo ha conseguido la aprobación del Comite Ético y de la Comisión de Investigación para emprender en septiembre un estudio controlado con 120 pacientes. A 60 se les administrará el medicamento, a los otros 60 un placebo. El estudio, financiado por el Ministerio de Sanidad, permitirá confirmar la eficacia del nuevo tratamiento: "Que funcione no implica que vaya a resolver la enfermedad, porque es crónica, pero sí mejorar notablemente porque actuaría sobre la causa, la disfunción cerebral", explica Barbara Masluk, psicóloga responsable de este estudio.

La predisposición genética y diversas situaciones vitales de estrés agudo van produciendo modificaciones en el cerebro de los pacientes que llegan a desarrollar fibromialgia. "Una vez que se ha modificado la estructura cerebral, es muy difícil volver atrás, pero este tratamiento sería más eficaz que los actuales, porque no es simplemente sintomático", aclara García Campayo. 
Facilitará el diagnóstico

"Además, el hallazgo de niveles elevados de glutamato facilitará el diagnóstico", añade Paola Herrera, parte del equipo de investigación.Hasta ahora, se buscaban 11 puntos de dolor como mínimo para diagnosticar a un paciente, "si tiene 10 ya no se considera fibromialgia, es muy arbitrario y por eso son tan importantes este tipo de pruebas", puntualiza la psicóloga recalcando que ahora, la presencia en exceso de esta sustancia en el cerebro podría ser decisiva para el diagnóstico.

Además, al saber que existe una lesión cerebral, se podrán realizar pruebas más rápidas y sencillas para detectarla, como la tomografía de coherencia óptica (un estudio de fondo de ojo con aparatos de precisión), que ya está empezando a utilizar el equipo aragonés para investigar en este campo.

Meditación, una prevención demostrada

El equipo de Investigación en Atención Primaria realizó también espectometrías a varios meditadores de larga duración, algo que no se había hecho nunca. La idea vino a raíz de un movimiento muy importante en psiquiatría y psicología, el 'Mindfulness', que asegura que la meditación ayuda a prevenir enfermedades psiquíatricas. 

Los resultados fueron sorprendentes: los niveles de glutamato de estas personas eran notablemente inferiores a los de los sujetos normales, y mucho más bajos que los de los pacientes con fibromialgia. Por ello, se piensa que la meditación puede ser una terapia útil en esta enfermedad. El coordinador afirma que, según los estudios actuales: "Solo media hora de meditación en días alternos durante tres meses produce mejoras importantes, tanto como prevención como terapia complementaria", asegura.

Nuevos objetivos: TDH y psicoterapia por ordenador

Vistos los exitosos resultados de las espectometrías, la Unidad de Investigación en Salud Mental en Atención Primaria del Centro de Salud del Arrabal realizará la misma prueba en septiembre a 30 pacientes adultos con TDH (déficit de atención con hiperactividad). Con esta tecnología, esperan poder localizar las áreas cerebrales alteradas.

"Hasta ahora el TDH no se cura, solo se controla con fármacos del grupo de las anfetaminas pero permanece en la edad adulta, están mal tratados", especifica Marta Puebla, responsable del estudio. Esta alteración genética afecta a entre el 10 y el 15% de los niños, y por lo tanto existe un porcentaje muy elevado de adultos, muchos de ellos no diagnosticados. "Si un niño tiene TDH uno de los dos padres suele tenerlo también", avanza García Campayo. 

Además, M. Cruz Pérez Yus cuenta que en septiembre empezará a probarse la psicoterapia por ordenador en pacientes con depresión leve o moderada: "Son personas que necesitarían apoyo psicológico pero no pueden acceder porque la lista de espera para psicoterapia puede ser de años", cuenta la encargada del estudio. "El programa de ordenador que hemos desarrollado consiste en una serie de tareas cognitivas y material audiovisual, además de apoyo psicológico por internet. Sería el apoyo al tratamiento farmacológico, el complemento que necesitan", cuenta la psicóloga.

En caso de querer participar como paciente voluntario en alguno de estos estudios, contactar con 
investigaprimaria@gmail.com


http://www.heraldo.es/noticias/aragon/2012/08/15/una_nueva_esperanza_para_los_pacientes_con_fibromialgia_199965_300.html

miércoles, 16 de enero de 2013

Un defecto en el sistema inmune puede causar el SFC


El síndrome de fatiga crónica podría estar causado por una alteración del sistema inmunológico. Un reciente estudio del Hospital Universitario de Haukeland en Bergen (Noruega) ha descubierto un defecto en el sistema inmune que hace que éste ataque al propio organismo causando, según aseguran, el síndrome de fatiga crónica (SFC), de acuerdo a los resultados de un estudio publicado en PLoS One.

Hasta ahora había mucha controversia sobre el origen de esta enfermedad, todavía desconocido, después de que algunos estudios la hayan relacionado con la presencia de un virus, lo que frenaba también la aparición de posibles tratamientos. Sin embargo, los autores de este estudio han descubierto que un fármaco que actualmente se utiliza para el cáncer logra inhibir la función del sistema inmune y aliviar los síntomas de este trastorno, lo que consideran «una noticia muy alentadora».
La primera clave de este hallazgo data de 2004, cuando estaban tratando a una paciente que sufría linfoma de Hodgkin, una forma de cáncer de los glóbulos blancos, y síndrome de fatiga crónica. Cuando la mujer recibió un tratamiento para el cáncer, llamado rituximab, los síntomas de su fatiga crónica mejoraron durante cinco meses.
Rituximab
Esto les llevó a un nuevo estudio basado en el seguimiento de este hallazgo previo, e involucró a 30 pacientes con este trastorno. La mitad recibió dos dosis de rituximab, dirigido a eliminar un tipo de glóbulo blanco, y la otra mitad recibió un tratamiento placebo. Tal como informan los investigadores, entre los pacientes que recibieron el fármaco, un 67% informó de una mejora en sus niveles de fatiga. En el grupo placebo, en cambio, sólo un 13% mostró algún tipo de mejora. «Hubo una respuesta variada: un alivio nulo, moderado o drástico de todos los síntomas», explicó a la BBC Oystein Fluge, oncólogo que dirigió el estudio. Además, añadió, «dos no tuvieron recurrencia (de sus síntomas), por lo que su vida cambió completamente de forma muy drástica».

La teoría de Fluge es que un tipo de glóbulo blanco, los linfocitos B, producen un anticuerpo que ataca al organismo. De este modo, cuando el fármaco «limpia» los linfocitos, en algunos casos puede «reiniciar» el sistema inmune. Sin embargo, en ciertos pacientes regresan los síntomas de fatiga cuando se producen más linfocitos B. «El hecho de que algunos pacientes respondan al tratamiento con una mejora en la función cognitiva, la fatiga y el dolor nos hace pensar que estamos tocando uno de los mecanismos centrales», reconoce este experto, en declaraciones recogidas por Europa Press.

Los científicos están ahora investigando el efecto de suministrar más dosis durante un período más largo de tiempo. Si sus presentimientos son correctos deberán responder a más interrogantes, por ejemplo, qué es lo que en realidad está atacando el sistema inmune y si es posible o no desarrollar un análisis para la fatiga crónica.


 http://www.abc.es/salud/pacientes/defecto-sistema-inmune-puede-causar-10457.html.

jueves, 3 de enero de 2013

¿Tiene consecuencias el dolor crónico?


EL DOLOR CRÓNICO DEJA HUELLA
Elena Soto | Palma- Actualizado martes 30/11/2010 

Imagine una alarma de coche que se disparara cada dos por tres sin motivo; un semáforo que casi siempre estuviera en rojo; o un sistema de emergencia que avisara continuamente de que existe peligro. No sólo dejaría de ser útil sino que acabaría interfiriendo en la seguridad y sembrando el caos. Pues algo semejante sucede en el cerebro de las personas que padecen dolor crónico; los estímulos se procesan de forma diferente y lo que en principio tendría que ser un mecanismo de defensa, acaba por convertirse en un pesado lastre. Es como si la alarma permaneciera continuamente activada y saltara aunque, a priori, no exista ninguna razón para que se dispare.
¿Cómo medir el dolor? ¿Cómo procesa esta experiencia sensorial el cerebro de las personas que sufren este trastorno? ¿Funciona de manera diferente en ellas? Y tras años de padecer este síndrome ¿qué ocurre en el cerebro? ¿Tiene, por decirlo de alguna forma, efectos secundarios? ¿Qué estrategias pueden mitigarlo y mejorar su calidad de vida? El Grupo de Neurodinámica y Psicología Clínica del IUNICS (Instituto Universitario de Investigación en Ciencias de la Salud) lleva más de una década buscando respuestas a todos estos interrogantes. Al frente del equipo se encuentra Pedro J. Montoya, catedrático de Psicobiología de la UIB.
Se considera crónico un dolor que se sufre durante más de seis meses seguidos, sin que ningún tratamiento médico lo solucione. Los pacientes aquejados por este trastorno acuden a las consultas porque experimentan generalmente cansancio y dolor muscular. Se les realizan las pruebas más habituales (radiografías o análisis de sangre y orina) que no detectan problemas físicos. Pero, frente a esta aparente normalidad, los síntomas persisten y terminan alterando seriamente la vida de los afectados que acaban deprimidos, ansiosos y con problemas de memoria y concentración.
El dolor sin causa aparente: la fibromialgia
En el caso de síndromes de este tipo, como puede ser la fibromialgia (FM), esta percepción continua del estímulo doloroso acaba afectando negativamente al paciente. La prolongación en el tiempo del dolor deja huella y tiene consecuencias desde el punto de vista neurofisiológico. «Se produce una disminución en el volumen de sustancia gris en comparación con sujetos sanos. Incluso hay signos de envejecimiento prematuro», señala Montoya, y es que, 10, 20 o 30 años de dolor crónico acarrean efectos colaterales.
Su grupo de investigación se encuentra en una fase avanzada en la demostración de que el dolor crónico provoca una pequeña atrofia en determinadas regiones del cerebro, confirmada estadísticamente y con datos cuantificados a partir de las exploraciones de este órgano mediante herramientas como las resonancias magnéticas funcionales, los electroencefalogramas, las magnetoencefalografías o las técnicas de estimulación magnética transcraneal. 
«Hemos observado un deterioro del circuito por el que se comunica el dolor entre las diferentes partes del cerebro –llega al tálamo desde los nervios periféricos y alcanza la corteza somatosensorial, el lóbulo frontal y el parietal–; por lo que la hipótesis de que el dolor continuado acaba alterando la forma de funcionar del cerebro está cada vez más confirmada», indica Montoya.
Este grupo de investigación se ha concentrado sobre todo en el estudio de los pacientes diagnosticados con síndrome de fibromialgia. Se trata de personas con un historial largo y desesperante, que presentan un cuadro de padecimiento difuso y generalizado de dolor en diversas partes del cuerpo, indetectable a través de las pruebas médicas más comunes.
El porcentaje de población afectada, mayoritariamente mujeres, se encuentra entre los 20 y 65 años, y en bastantes casos se encuentran en conflicto con los tribunales médicos ya que no consiguen unos datos cuantificables sobre su dolor.
Diferentes estudios calculan que en España, aproximadamente, un 20% de la población en edad de trabajar padece dolor crónico lo que acarrea importantes repercusiones de salud, sociales y laborales –se estima que un paciente aquejado de esta dolencia pierde unas tres horas diarias de productividad–. «El objetivo, según explica este investigador, es entender su conducta, su forma de pensar y las estrategias que aplican para solucionar su problema».
El punto de partida de la investigación es que el funcionamiento cerebral es anómalo. Y para demostrarlo, los investigadores se sirven de dos niveles combinados de actuación: el psicológico, que consiste en administrar una amplia batería de cuestionarios que el paciente debe contestar; y el fisiológico, mediante el estudio clínico de su actividad cerebral que se compara con la de sujetos sanos.
Descripción del dolor
Así, a través de entrevistas, los investigadores exploran no sólo la duración del dolor o su frecuencia sino cómo la persona lo describe. Si usa adjetivos de tipo emocional/afectivo, como terrible u horrible – que son algunos de los epítetos más habituales en los afectados por fibromialgia– o si más bien recurre a expresiones de tipo sensorial, como hormigueos o sensación de electricidad – más comunes en los pacientes aquejados de artritis reumatoide–, por citar otro caso muy extendido.


CEREBROS EN ESTADO DE REPOSO EN UNA PERSONA CON DOLOR CRÓNICO (IZQUIERDA) Y UNA SANA.

También estudian qué tipo de estrategias emplean los pacientes para combatirlo: si toman la iniciativa o si buscan soluciones fuera de sí mismos, por ejemplo en las creencias religiosas, ya que de este primer paso se puede extraer importante información sobre qué tipo de dolor es, cómo es percibido y qué intensidad alcanza. De todas estas indagaciones se deriva un informe de evaluación neuropsicológica del dolor y una serie de recomendaciones terapéuticas que se dirigen al médico que les ha remitido el paciente.
La otra parte del trabajo de este grupo se realiza en el laboratorio y se centra en la fisiología del paciente y en las modificaciones que el dolor crónico provoca en su actividad cerebral. Y a partir de las exploraciones del cerebro se ha observado que deja huella, confirmando que el dolor crónico altera su forma de funcionar.
En cuanto a estrategias dirigidas a cambiar el funcionamiento del cerebro se ha comprobado que la técnica de retroalimentación o neuro-feedback permite entrenar al paciente a aumentar o rebajar el nivel de actividad cerebral en determinadas áreas mediante la visualización de imágenes. Las imágenes placenteras producen una disminución de la actividad vinculada a la percepción del dolor y el efecto positivo en el paciente es inmediato ya que se reduce el nivel de tensión muscular y, entrenando con esta técnica, se logra atenuar la sensación dolorosa.
Siguiendo esta línea, el grupo tiene, entre sus proyectos en marcha, uno dedicado a mejorar el tratamiento con realidad virtual para pacientes con fibromialgia. Las nuevas tecnologías son de gran ayuda, ya que para este tipo de trastornos se podrían llegar a desarrollar tratamientos on line administrados vía Internet.
La Unidad de Investigación y Diagnóstico Neuropsicológico del Dolor Crónico está involucrada en trasladar los resultados de sus estudios a la práctica clínica. Por ello, ofrecen la posibilidad de realizar una evaluación psicofisiológica del dolor crónico y proporcionar estrategias terapéuticas a los pacientes. «Si no podemos eliminar totalmente el dolor, sí podemos aportar al paciente la esperanza de mejorar su calidad de vida», concluye Montoya.

martes, 25 de diciembre de 2012

Feliz Navidad




lunes, 17 de diciembre de 2012

!No te rindas!

Casi siempre intento desde este blog hacer llegar una palabra de aliento y animo a todos los que compartimos estas duras enfermedades, comprendo muy bien que todos nosotros necesitamos que se acuerden que seguimos en la lucha, necesitamos que nos tengan presentes y que de vez en cuando nos pregunten como estamos, necesitamos también no sabernos olvidados por los que nos rodean. En definitiva,  que entiendan nuestro sufrimiento y que quieran compartirlo...O simplemente sentirnos queridos....

Necesitamos en algún momento de una mano que nos sujete y acompañe en esos momentos críticos, en esos que nos sentimos superados por el dolor y hasta por la soledad.
Hoy me duele no poder estar ahí repartiendo una fuerza que no tengo, pero si  he aprendido a transmitir,  llevo demasiados días en la cama, días en los que el dolor no me deja vivir y me siento especialmente  impotente. Por eso quiero hoy echar mano de palabras "de otros"  que en ocasiones me acompañan y me reconfortan. 

Espero de corazón que también os ayude a vosotros este maravilloso poema de Benedetti...


NO TE RINDAS
No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
liberar el lastre,
retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros,
y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda,
y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma
aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo.
Porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron,
vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa,
ensayar un canto,
bajar la guardia y extender las manos.
Desplegar las alas
e intentar de nuevo.
Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga
y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños.
Porque cada día es un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.


jueves, 29 de noviembre de 2012

Deficiencia de la viamina D



En el post anterior comentaba la importancia que es  para nuestra enfermedad tener en cuenta las deficiencia de vitaminas o algunos nutrientes fundamentales que padecemos, al mismo tiempo hacía hincapié sobre el riesgo que corremos de sobremedicación. Es por ello que habría que barajar y tener muy en cuenta cuáles de ellos son esenciales para nosotros y cuáles no lo son tanto. Lo que ocurre es que a muchos de los médicos que nos tratan todo este asunto les suena a chino y la decisión se hace más difícil.

Desconocía, hasta ahora, que muchos de nosotros tenemos deficiencia de vitamina D , está directamente ligado al dolor osteomuscular, por lo que podría ser interesante saber quienes padecemos este deficit aunque no se si tratarnos contrarestará en alguna medida el nivel de dolor que padecemos. En mi caso es la primera vez que me lo piden  en un análisis (Vitamina D 25(OH) D (Calcidiol) y resulta que efectivamente  me ha dado unos niveles muy bajos (17mg/ ml). En mi caso puede ser debido, no sólo a que esta deficiencia forma parte del diagnóstico diferencial de la patología de dolor crónico, según he leído,  también porque además tengo una condición adicional que favorece la disminución en la concentración de vitamina D, como sería la intolerancia o baja absorción de grasas. Si tenemos en cuenta que la vitamina D es liposoluble, o sea que para su absorción es necesario un mínimo nivel de grasa, esa mala absorción de grasa  que padezco, hace también que no absorba satisfactoriamente la vitamina D, ni el calcio. Es sabido que es fundamental el calcio para nuestros huesos, porque su falta los debilita y eso podría tener alguna relación con las lesiones de huesos, que en mi caso, es reiterado.


No quiero enrollarme más, sólo quería dejaros información sobre este tema y que cada uno de vosotros saquéis vuestras propias conclusiones. En lo que a mí respecta, empiezo con esta vitamina y a ver qué pasa. En los últimos meses mi nivel de dolor se ha convertido en mucho más insoportable de lo que ya era y aunque suelo decir que soy poco partidaria de seguir probando tratamientos, lo voy a intentar. Si me ayuda a una mejor absorción del calcio o mejora algo el dolor, sería interesante.



¿Es la vitamina D una vitamina o una hormona?
La vitamina D es ambas. La pérdida de vitamina D lleva a una disminución de la masa ósea, osteoporosis, debilidad muscular y un incremento en el riesgo de fractura. Existen receptores de vitamina D en el cerebro, próstata, seno colon y células del sistema inmune. Un estudio encontró que las personas con menores niveles de vitamina D sufren más resfriados e infecciones del tracto respiratorio superior, quizás debido a que la vitamina D también actúa como un inmunomodulador. Esto ayuda a regular (pero no suprimir) el sistema inmune. Esta acción puede explicar el por qué tomar una dosis extra de vitamina D está asociado con un menor riesgo de enfermedades autoinmunes como esclerosis múltiple, artritis reumatoide, lupus y diabetes mellitas tipo 1. La vitamina D parece influir los genes que controlan la proliferación celular y esto puede explicar por qué niveles elevados de vitamina D parece estar relacionado con un riesgo menor de padecer cierto tipo de cáncer. El dolor muscular y debilidad también pueden ser causados por deficiencia de vitamina D. Interesantemente, algunos expertos reportan de manera anecdótica que la reposición de la vitamina D puede ayudar a manejar las mialgias inducidas por estatinas.
Un estudio en el 2008 publicado en el Journal of the American Collage of Cardiology agregó la prevención de la enfermedad cardiaca a la lista de beneficios de la vitamina D. Un bajo nivel de vitamina D ha sido asociado a los factores de riesgo de enfermedad cardiaca incluyendo elevación de la presión arterial y diabetes mellitus. Existen receptores de vitamina D en el endotelio, músculos lisos vasculares, y miocardio. Los niveles deficientes de vitamina D resultan en rigidez y engrosamiento de las paredes internas del corazón y vasos sanguíneos, lo cual puede llevar a una hipertrofia ventricular, insuficiencia cardiaca congestiva, e inflamación vascular crónica.
La deficiencia de vitamina D también activa el sistema renina-angiotensina-aldosterona, lo cual incrementa la presión sanguínea. Sin embargo, dos meta-análisis en el 2010 apagaron las expectativas de la vitamina D sobre la salud cardiovascular. Un análisis de 17 estudios prospectivos y randomizados relacionaron la suplementación de vitamina D con una ligera reducción de los eventos cardiovasculares, pero la diferencia no fue estadísticamente significativa. Las otras revisiones incluyeron 13 estudios observacionales y 18 pruebas. Los bajos niveles de vitamina D se asociaron a un mayor riesgo de hipertensión. Sin embargo, aunque la suplementación parecía reducir de manera insignificante la presión sistólica, no tuvo impacto sobre la presión diastólica, 8 de las pruebas no encontraron efecto de la vitamina D sobre la glicemia o la diabetes. http://www.fibromialgiamexico.com/s_seccion4/html/elemento.php?Clave_Elemento=631
Cuando se trata de la familia de las vitaminas, la vitamina D es especial, ya que es la única vitamina que el cuerpo puede producir por sí misma. Eso es porque en realidad es una hormona. Debido a su condición única, la vitamina D supera todas las otras vitaminas en la multitud de beneficios para la salud que ofrece.    
Los peligros de la deficiencia de Vitamina D

Hace muchos años se pensó que el único peligro significativo de una deficiencia de vitamina D era el desarrollo del raquitismo en los niños. Esa es la razón por la que la leche y otros alimentos comenzaron a ser fortificada con vitamina D, en la década de 1930. Como resultado, el raquitismo era sólo la punta del iceberg.

Después se encontró que la deficiencia de vitamina D era un factor clave en enfermedades óseas como osteopenia (adelgazamiento de los huesos), osteoporosis (huesos porosos, quebradizos), y la osteomalacia (ablandamiento de los huesos en los adultos, comenzando a menudo con debilidad muscular y dolor insidioso y dolores en la espalda baja y los muslos, más tarde se extendió a los brazos y las costillas).

En los últimos años los científicos han descubierto que una deficiencia de vitamina D puede contribuir a una variedad más amplia de problemas de salud. Michael F. Holick, PhD, MD, en un informe de 2006 en la revista Mayo Clinic Proceedings, Declaró: "Muchas líneas de investigación apoyan el concepto de que la vitamina D puede estar implicada en la patogénesis y / o progresión de varios trastornos, incluyendo el cáncer, la hipertensión, enfermedades cardiovasculares, enfermedades neuromusculares, la artrosis, la diabetes y otras enfermedades autoinmunes".

¿Quién está en riesgo de padecer deficiencia de Vitamina D?
Papel de la vitamina D en el dolor crónico, fibromialgia y síndrome de fatiga crónica

Una conexión importante entre baja producción de vitamina D y el dolor crónico sólo recientemente ha empezado a ser reconocido. Una serie de expertos han recomendado que la deficiencia de vitamina D se considere en el diagnóstico diferencial de pacientes con dolor músculo-esquelético, fibromialgia y síndrome de fatiga crónica, esto no es todavía conocido - o ignorado - por muchos profesionales de la salud.

Los siguientes son sólo algunos ejemplos de investigación que examina el papel de la vitamina D en una variedad de condiciones de dolor:

Fibromialgia: Un estudio del 2009 examinó 139 pacientes con fibromialgia y / o dolor musculo-esquelético no específico. Tres cuartas partes de ellos tenían deficiencia de vitamina D. Después de la suplementación con vitamina D, se observó una mejora clínica en el 90% de los pacientes .

Neuropatía (dolor del nervio): Un estudio del 2008 examinó 51 pacientes con neuropatía diabética. Se les dio cerca de 2.000 UI de vitamina D cada día durante tres meses, hubo una disminución del 50% en las puntuaciones de dolor.

Migrañas: Los informes de casos han demostrado que a los dos meses de la suplementación con vitamina D combinada con calcio reducía dramáticamente la frecuencia y la intensidad de la migraña en las mujeres pre-menopáusicas.

Dolor de espalda crónico: En el 2003 los investigadores estudiaron a 360 pacientes con dolor de espalda crónico. Después de tres meses de la suplementación con vitamina D, el 95% de las personas mejoraron los síntomas y mejoraron al 100% las personas que tenían una deficientcia severa en vitamina D al inicio del estudio.

La vitamina D afecta a una amplia gama de enfermedades

Además de las condiciones de dolor crónico, una deficiencia de vitamina D se ha relacionado con muchas otras enfermedades, tales como:

Enfermedades autoinmunes y el cáncer: Los investigadores han encontrado recientemente que la insuficiencia de vitamina D puede ser un factor de riesgo significativo para una amplia gama de enfermedades - en particular las enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple, la diabetes tipo 1, artritis reumatoide y enfermedad de Crohn, y cánceres como la leucemia y el cáncer colorrectal.
Una de las cosas más sorprendentes que los investigadores descubrieron fue que los receptores de vitamina D se concentran especialmente alrededor de los genes asociados con enfermedades autoinmunes y ciertos tipos de cáncer.

El investigador principal, Sreeram Ramagopalan explica en un comunicado de prensa, que estos resultados dan un importante apoyo a la hipótesis de que la vitamina D interactúa con los genes en la patogenia de estas enfermedades, y subraya los graves riesgos de deficiencia de vitamina D " La suplementación de vitamina D está fuertemente garantizada como medida de prevención de estas enfermedades ".

PD: Posteriormente a escribir este post, he encontrado un articulo donde hace balance de la relación directa de la Vitamina D con el SFC, sin embargo, las conclusiones y resultados no son muy alentadores en cuanto a que la compensación de esta Vitamina en nuestro organismo tenga un resultado favorable para mejorar el nivel de dolor.


RESULTADOS
Las pacientes con SFC presentan concentraciones más bajas de 25(OH) D comparadas
con las que sufren Fibromialgia y los controles (36.2+/‐18 vs 45.4+/‐14 vs 53.3+/‐17
nmol/l, p=0.001).
Un 62% de pacientes con SFC presentan un déficit de vitamina D [25(OH) D<38 l="l" nmol="nmol" p="p">
comparado con un 12% de las pacientes con FM, (p=0.005).
En el análisis bivariable, 25(OH)D está inversamente relacionada con la capacidad de
ejercicio medida en METS (p=0.001).
No se encuentra correlación entre los valores del FIQ, puntos dolorosos ni impresión
subjetiva del dolor, con los valores de 25(OH)D.
CONCLUSIONES
Los pacientes con SFC presentan frecuentemente un déficit de 25(OH)D que se
correlaciona con su capacidad de ejercicio medida en METS.
Este déficit es infrecuente en la Fibromialgia.
No apreciamos relación entre la percepción del dolor y los niveles de la vitamina D.



sábado, 10 de noviembre de 2012

Alimentación y nutrientes en el SFC y FM (Reflexión Personal)


Siempre me he interesado por  la carencia o deficiencia de algunos nutrientes esenciales que encontramos en nuestra enfermedad. Lo que más me preocupa es la disparidad de tratamientos alternativos que podemos encontrar dirigido a nuestro colectivo, y eso cuando hablo de especialistas en la enfermedad, porque la mayoría de reumatólogos o médicos de asistencia primaria no te recetan nada más allá de analgésicos y antidepresivos. Por ponerme yo misma  como ejemplo, me dicen a menudo que no puedo dejar sin más los tratamientos cuando creo que no me funcionan, sin embargo, considero que lo que de verdad no podemos hacer es eternizar unos tratamientos que no nos llevan a ninguna parte.
El tomar más y más sustancias no significa que vayamos por el buen camino, durante todo el recorrido de esta enfermedad he llegado a intentarlo con casi todo y reconozco que  a veces me he sentido como un conejillo de indias, utilizada sólo para experimentar, sin tener en cuenta las consecuencias posteriores. A medida que los productos químicos me producían cada vez más intolerancia, me he ido volviendo más reacia a seguir utilizándolos.
Me consta que la alimentación es ciertamente importante en nuestra enfermedad, que una dieta equilibrada, así como prescindir o añadir determinadas sustancias puede ayudarnos, pero de eso a tomarnos un arsenal de suplementos vitamínicos, minerales, aminoácidos y complementos nutricionales, hay un abismo. Por mucho que crea efectivamente que algunos de ellos los necesitemos de verdad, también pienso que no podemos perder la cabeza. Intentar atiborrarse de todos ellos a la vez, por ser muchas nuestras deficiencias, pero  sobre todo a las dosis que serían efectivos en nuestro organismo, es de locura. Aceptemos que no es un coctel normal, las proporciones deberían ser muy elevadas para que notemos algo apreciable y entonces se me ocurre preguntar:
¿Para encontrar una ligera mejoría, merece la pena arriesgarse o malograr órganos que aun no tenemos dañados?
Podrían  ser por ejemplo la sobrecarga de riñones e hígado, además está el hecho de que nosotros por naturaleza ya somos extremadamente sensibles, nuestro organismo es muy frágil,  sea a nivel inmunológico o de metabolismo, por ello si lo forzamos en exceso..¿No puede ser peligroso?. El hecho de que no sean medicaciones convencionales o muchos de ellos estén comprados en un herbolario no nos garantiza que sean inocuos a la larga.
Me vuelvo a preguntar:
¿Se dispone de alguna estadística de lo que implica su consumo masivo o durante prolongadas temporadas y a dosis tan altas? ¿Se ha hecho algún estudio sobre ello?

Aparte de todo lo mencionado estaría el tema económico, son muy pocos (en los que no me incluyo) los que disponen de un nivel adquisitivo suficiente para alargar en el tiempo estos carísimos tratamientos, sin  contar con análisis y pruebas especificas que nos suelen pedir  para control, con mucha asiduidad. Y es que todo alrededor del SFC  y la FM parece significar DINERO, DINERO. DINERO...

Algunos de estos tratamientos alternativos que habitualmente se recetan, podrían ser los siguientes:


- Ácido Fólico (Vitamina B9)
-Hidroxil B12.B6.B1

-Acido Escorbutico (Vitamina C)
- Vitamina E

-Vitamina D
-Vitamina B-12

- Omegas (3-6-9) Aceite de Onagra-Aceite de Salmón Omega-3-Aceite de borraja -Anti radicales libres

-Magnesio

-Selenio
-Zinc

- Q10
- L-Carnitina

-L-Glicina

L-Glutamina

-NADH vita (CO-E1)

-Eleuterococo (ginseng siberiano)

Puricorp

Microflorana

Recuperation

Lactofilus (prebiótico)

Etc… 
Naturalmente no se han tenido en cuenta  los medicamentos convencionales,  ya que la lista sería interminable. La mayoría, por no decir el 100% de ellos, los he tomado yo misma durante un tiempo, otros, aunque también me fueron recetados, finalmente decidí no seguirlos. En todo caso y a modo de resumen,  decir que no recuerdo haber conseguido mejoría alguna con ninguno de  los tratamientos.

sábado, 20 de octubre de 2012

Tolerancia al estres



La tolerancia al estrés, o mejor dicho, la baja tolerancia  que tenemos algunas personas al estrés puede tener una gran influencia en el proceso de nuestra dolencia. Hace mucho tiempo que percibo que esta característica en mi personalidad me condiciona negativamente en muchos aspectos de mi vida y de mi enfermedad,  hasta el punto que hoy día el alto nivel de ansiedad es una constante en mí vivir diario. Aunque está comprobado que muchas  enfermedades  suelen  ir  acompañadas  de un componente psíquico añadido – y la nuestra es en efecto una de ellas- no es menos cierto que en muchas ocasiones nos molesta que nos consideren por ello enfermos mentales, en el sentido de que nuestros malestares pudieran ser un problema exclusivamente psíquico  y es que, efectivamente, una cosas no tiene nada que ver con la otra. La angustia que acompaña a cualquier enfermedad crónica ayuda también a que los problemas psicológicos estén presentes en gran medida sin que implique que sea la causa de base, quizá por ello  considero también  imprescindible un continuado apoyo psicológico que contribuya a  restablecer  y mantener uno de los pilares más importantes dentro de la propia enfermedad.
El estrés nos provoca una presión que se traduce en una casi  obligada necesidad a tener todo a nuestro alrededor en un estado de hipervigilancia. Al menos, es lo que me sucede a mí, y aunque no digo que se haya convertido en absoluto en una obsesión,  si es cierto que no me permite a veces sentirme totalmente en paz y tranquila, cuestión que para mí es sumamente importante a la hora de encontrar el equilibrio y mantenerme  mejor o más estable.
Aunque no sé si la baja tolerancia al estrés es una necesaria característica de esta enfermedad nuestra, si me consta que somos muchos/as los que compartimos un alto nivel de exigencia y casi siempre dirigido a nosotros mismos, convirtiéndonos en personas perfeccionistas en exceso, lo que hace que seamos personas más vulnerables que otras a estados de tensión. Soy capaz de controlar el momento,  pero una vez solucionado el conflicto que me ha provocado el estrés, el esfuerzo necesario pasa una alta factura, ya sea traducido en una nueva crisis en la enfermedad o dejándote aun más baja esa resistencia al estrés o a los estados de ansiedad, que para mí sería una misma cosa.
Posiblemente con el tiempo se consigue que el entorno, me refiero a compañeros de trabajo, familiares, etc, no sean conscientes de esa inquietud inexplicable que siempre está contigo, estado que tu intentas contrarrestar al no entender en ocasiones que lo ha causado. Sin embargo, analizando un poquito más en el porqué de esta situación, a veces compruebas que esa intranquilidad se puede deber tan sólo  a una llamada por hacer, un trabajo por acabar o algo que no puedes resolver inmediatamente…En resumen, que esta baja tolerancia motiva  también que lo que no tenemos totalmente bajo control nos abrume y angustie en exceso, independientemente de que  no sea proporcional el motivo y nuestro estado interior.
Esta condición hace que esa necesaria capacidad de reponerte después de atravesar una etapa de alto nivel de estrés, no sea posible. Un individuo sin este problema  estará en condiciones de restablecer su estado sin que ello afecte a su vida posterior, pero en nuestro caso queda mermada esa capacidad dejando una aparente debilidad o predisposición a la hipersensibilidad  en todos los sentidos, lo cual nos lleva a sentirnos excesivamente afectados por todo y como digo, esta circunstancia contribuye a que una enfermedad de fondo que ya tenemos, se estanque o empeore sin permitir avanzar. Esto ocurre después de haber vivido períodos continuos de estrés que no han permitido en organismos predispuestos volver a su estado normal y aunque no creo que la baja tolerancia al estrés provoque nuestra enfermedad,  sí contribuye a empeorar el estado físico y la enfermedad orgánica que padecemos.
Bueno, es sólo mi reflexión personal sobre el tema,  como yo lo vivo. A continuación, quiero compartir también un artículo encontrado precisamente sobre el tema de LA  TOLERANCIA AL ESTRÉS.



Estres 
"Experiencia interna que crea una desbalance
psicológico en el individuo y es el resultado
de factores del ambiente interno, la organización
donde trabaja ó las personas que le rodean"

La vida actual nos somete constantemente a presiones, que sin darnos cuenta nos provocan diversos grados de Estrés, el cual se manifiesta generalmente como resultado de las frustraciones originadas por necesidades insatisfechas ó también como respuesta a cosas alegres, tristes, físicas etc.  Para el organismo, el estrés tiene un significado bastante amplio, es un sinónimo de cambio, cualquier cosa que cause un cambio en la vida no importando si es bueno ó malo, real ó imaginario, puede causar estrés.
La tensión originada por el estrés desencadena reacciones de ansiedad y angustia, que se manifiestan de múltiples maneras, tales como:  sudores, taquicardia, sofocos, escalofríos, hormigueos en las extremidades, mareos, dolores de cabeza, cuello y espalda, alteraciones del sueño, apetito y gastrointestinales, presión sanguínea alta, problemas articulares, trastornos depresivos; desgana, irritabilidad, apatía y pérdida del interés sexual, sentimiento de desrealizaciòn, miedo a la muerte y diversas fobias entre otros. 

 La tensión originada por el estrés, es en cierta manera necesaria para el desarrollo de la personalidad, pero cuando no puede ser controlada, empiezan a aparecer los síntomas descritos.  Dicho de otra manera, si consideramos el estrés como cualquier cosa que nos estimula y aumenta nuestro nivel de alerta, podemos decir que la vida sin estímulos sería monótona y aburrida.  Por otro lado, una vida con demasiados estímulos se vuelve desagradable y agotadora llegando a dañar la salud.
No todas las personas reaccionarán de igual manera ante el estímulo que provoca el estrés, si una persona es especialmente susceptible en su sistema articular ò gastrointestinal, esos serán los síntomas que manifestará.  Por otro lado, unos reaccionarán inmediatamente y otros soportarán y acumularán las cargas negativas hasta que estas se conviertan en problemas más serios.  La cantidad de estrés que una persona puede tolerar antes que este pueda manifestarse en su organismo, se conoce como "Tolerancia al Estrés", que es una condición innata la cual la mayoría de nosotros hemos heredado en cantidad suficiente para manejar nuestros problemas cotidianos.  Una de cada diez personas ha heredado una condición llamada "Baja tolerancia al Estrés", cuyo resultado puede ser desastroso, la persona estará en un estado constante de estres, con manifestaciones de insomnio, dolores, depresiones, etc.

CUALES SON LOS SINTOMAS DE STRESS?
Dentro de los síntomas de estrés podemos distinguir dos tipos :  subjetivos(ansiedad, depresión, agresividad, alteraciones del sueño etc.) y objetivos (enfermedades relacionadas al sistema corporal directamente), independientemente de su forma de presentación, diremos que el estrés es un mal generalizado que se hace más evidente en personas con un ritmo de vida intenso y que en la mayoría de casos no están conscientes del problema.
El estrés se manifiesta generalmente en tres etapas:  la primera es una de alarma que se expresa por medio de tensión muscular.  La segunda es de resistencia, manifestada por ansiedad, tensión, fatiga y finalmente si la tensión persiste, viene la etapa de agotamiento, en donde el organismo empieza a presentar síntomas corporales como presión alta, úlceras, cefaleas y diversos cuadros que involucran todo el organismo.

COMO PUEDE USTED RECONOCER QUE SE ENCUENTRA BAJO ESTRES?

Hay síntomas a corto y largo plazo que son indicadores de estrés, mientras síntomas aislados pueden ò no significar estrés, cuando varios de estos síntomas ocurren, significa que el estrés está teniendo un efecto en la persona, es importante que en la medida que este aumenta, la habilidad del individuo para reconocerlo a medida disminuye.
Los síntomas físicos a corto plazo ocurren cuando el cuerpo se adapta a los cambios físicos causados por la liberación de Adrenalina.  A pesar que la persona los percibe como desagradables y negativos, son signos indicadores que el cuerpo está listo para la acción de supervivencia ó de alto rendimiento.  Los síntomas a largo plazo ocurren cuando el cuerpo ha sido expuesto a la acción de la Adrenalina por largos períodos de tiempo, cuando esto sucede la salud puede empezar a deteriorarse.  

La ansiedad es un componente principal de los problemas de estrés y es desencadenada por diversos estímulos; Albert Ellis ha listado los cinco principales deseos o creencias irreales que causan ansiedad:
    • El deseo de ser enteramente competente todo el tiempo
    • La creencia que factores externos son causa de todas las desdichas
    • El deseo que las cosas sean siempre de la manera que queremos.
    • La creencia  que las experiencias pasadas controlarán inevitablemente lo que sucederá en el futuro.

DIFERENTES TIPOS DE ESTRES

Existen diferentes tipos de Stress:
    • Estrés emocional
    • Estrés de supervivencia (por enfermedad orgánica)
    • Estrés por trabajo:  por fatiga, sobre-trabajo y/ó diversión, poco trabajo, presiones de tiempo
    • Estrés químico:  la comida puede contribuir a experimentar estrés (cafeína, azúcar, chocolate, demasiada sal, deficiencias dietéticas etc.)
    • Por factores medio ambientales:  invasión del espacio personal, insuficiente espacio para vivir ó trabajar, ruido, polución, condiciones sucias ó desarregladas.
    • Por tabaco
    • Por factores hormonales
      • Pubertad
      • Síndrome Premenstrual
      • Post-parto
      • Menopausia
    • Cuando se toman responsabilidades por las acciones de otra persona
    • Estrés alérgico

COMO MEDIR SUS NIVELES DE ESTRÉS

Se han diseñado tablas de consulta para medir el grado de Estres acumulado en períodos de un año, esto es porque los cambios generalmente tienen efecto a largo plazo, es decir que después de un estímulo estresante fuerte, sus efectos  pueden sentirse por lo menos un año después. 

MEDIADORES QUIMICOS CEREBRALES EN LOS PROBLEMAS DE ESTRÉS

Se conoce que el estres excesivo puede ocasionar daño en los sistemas gastrointestinal, glandular y cardiovascular además del cerebro.  Resulta particularmente interesante conocer que el origen de los cambios físicos cerebrales (llanto, insomnio, depresión etc.), son causados por una disfunción química cerebral.  Esta alteración en el balance de los mediadores químicos cerebrales (sustancias que llevan los mensajes entre las células cerebrales) es lo que propicia la aparición de los signos y síntomas relacionados con el estrés.  Dentro de estos mediadores se reconocen las siguientes sustancias:
 
    • Serotonina:  químico cerebral que conduce al sueño, es el regulador del reloj interno
    • Adrenalina:  moviliza azúcares para dar más energía al cuerpo (la persona puede ser más fuerte ó más rápida), reduce también el flujo de sangre a la piel y órganos no esenciales en caso de heridas, asegurando que la energía no sea gastada en procesos que no son inmediatamente  útiles.
    • Noradrenalina:  juega un papel principal en el establecimiento de los niveles de energía
    • Dopamina:  interviene en el mecanismo del dolor y dirige el "Centro del Placer"
De lo anterior deducimos que al producirse una alteración de estas sustancias como consecuencia de estímulos estresantes, la persona tendrá problemas para dormir, estará falta de energía y se quejará de dolores que más comúnmente se presentan en la cabeza, la espalda, cuello y hombros, además podrá estar desganada y deprimida.