SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA - FIBROMIALGIA - SENSIBILIDAD QUÍMICA - SINDROME SECO, ENDOMETRIOSIS ...

SINDROME DE FATIGA CRÓNICA - FIBROMIALGIA - SENSIBILIDAD QUIMICA MULTIPLE, ENDOMETRIOSIS Y OTRAS ENFERMEDADES AFINES E INVISIBLES A LA SOCIEDAD

Un sinfín de síntomas nos acompañan, además de otras muchas dolencias. Seguimos buscando, soluciones, respuestas, pero sobre todo ser tratados con respeto. Las consideran enfermedades invisibles y la medicina a menudo nos trata como tal. Por ello la comprensión se ha convertido en nuestro mejor aliado.

domingo, 5 de julio de 2009

A veces para vivir...Hay que morir...



Un comerciante de India viajo a África para adquirir mercancías y animales de la zona, y mientras estaba en la selva pudo observar miles de cotorras de colores
brillantes. Admirado, decidió capturar una y llevársela como animal de compañía.
Al llegar, la puso en una jaula. La alimentaba muy bien, le ponía música y la trataba con cariño. Al cabo de unos años tuvo que volver a África y le pregunto a su cotorra si tenía algún mensaje para sus compañeras.

El ave dijo que les contara que era muy feliz en su jaula y que les enviaba su cariño.

Una vez en África el viajero les transmitió el mensaje a las demás cotorras.
Cuando terminó, una cotorra con lágrimas en los ojos cayó muerta al suelo.
El hombre se sorprendió y pensó que debió haber sido muy amiga de la que tenía en casa, y que seguramente había muerto de tristeza.

De regreso a su casa, el hombre le contó lo sucedido a su cotorra. Nada más oírlo, ésta se desplomó sobre el piso de la jaula.

El hombre, confundido, creyó que había muerto por la emoción de la noticia que había recibido, así que abrió la jaula y la llevó al jardín para enterrarla.
Al colocarla en el suelo, la cotorra voló hasta la rama de un árbol.

-¿Entonces no estabas muerta?, ¿por qué lo hiciste?, le dijo el hombre.

-Porque el ave de la selva me envió un mensaje muy importante, respondió la cotorra.

-¿Cuál?, le preguntó él.

-Me enseñó que si quería estar libre de la jaula tenía que morir estando viva.

Después de un tiempo descubrimos que no tenía cerrojo la puerta de la jaula donde permanecimos atrapados por alguna situación difícil, y que lo único que necesitábamos para salir era empujarla.

Cuando deseamos poder olvidar lo que vivimos con una cierta intensidad para comenzar a vivir de una mejor manera, sólo tenemos que tomar la decisión valiente de sanar emocionalmente y dejar el recuerdo negativo atrás.

Podemos darnos la oportunidad de volver a comenzar, retomar el control sobre nuestra vida y plantearnos nuevas metas que nos hagan sentir más motivados cada
día. Sin importar lo que hayamos vivido, elijamos conservar el aprendizaje y todo lo positivo que nos dejó esa experiencia para enriquecernos como seres humanos.
Para tomar las riendas de tu vida, asume el reto. Eres el único que puede cambiar tu estilo de vida. Deja de buscar
culpables de todos los momentos difíciles que has vivido y asume la responsabilidad de lo sucedido. Recuerda que lo que pensamos, decimos y hacemos tiene una gran influencia en nuestra vida y en la de las personas que nos
rodean. Al aceptar que eres tú quien crea tu mundo, tus horizontes se abren.

Reúne valor y fortaleza. Lo primero que tienes que hacer es alimentarte bien.
Come saludablemente y descansa lo necesario. Esto te dará la energía que necesita tu cuerpo para acompañarte en el esfuerzo.

Practica algún tipo de rutina de ejercicios. Hazlo con disciplina y constancia para fortalecer y mejorar tu condición física. Aprende a relajarte y a no asumir más compromisos de los que en realidad puedes cumplir para bajar, así, tu nivel de estrés.
Date la oportunidad de deshacerte de las cosas que ya no necesitas y que forman parte de ese pasado que quieres soltar. Aprende a quererte.
Conviértete en tu mejor amigo y consejero. En lugar
de recordar y resaltar tus errores y limitaciones, reconoce tus cualidades y talentos.
Si no te sientes capaz de hacerlo, pregúntale a tu mejor amigo cuáles cree que son tus cualidades. Seguramente te sorprenderá descubrir que tiene una imagen muy positiva de ti.

Vive momento a momento. Evita pensar en lo que pudiste hacer para que las cosas ocurrieran de otra manera. Ya no pienses más en todas las cosas que tienes pendientes por hacer o resolver y concentra tu atención en cada cosa que haces, para que te salga bien.
Desarrolla la capacidad de poner atención. Acostúmbrate a escuchar sin interrumpir a los demás para que puedas
comprenderlos y relacionarte con ellos de una mejor manera.

Reserva tiempo para ti. Planifica tu agenda tomando en cuenta el tiempo que necesitas para satisfacer tus necesidades personales y para realizar alguna actividad relajante o divertida que te permita descansar y renovar el entusiasmo por la vida, sobre todo si tienes que producir un equilibrio entre un trabajo que demanda gran parte de tu tiempo y atención y una familia que espera poder compartir contigo momentos de calidad. Reserva tiempo para escuchar tu música preferida, leer un poco o, simplemente, para quedarte solo un rato para reflexionar, sin sentirte culpable.

Construye una visión integral de tu vida. Es muy importante lograr el balance entre el lado espiritual y material de tu vida. Muchas veces la falta de planificación y metas personales hace que divaguemos perdiendo los recursos y
las oportunidades necesarias para conseguir una mejor calidad de vida.

1 comentario:

  1. Simplemente gracias.
    No estoy pasando por un buen momento, y estas palabras me reconfortan...
    N.P.

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