SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA - FIBROMIALGIA - SENSIBILIDAD QUÍMICA - SINDROME SECO, ENDOMETRIOSIS ...

SINDROME DE FATIGA CRÓNICA - FIBROMIALGIA - SENSIBILIDAD QUIMICA MULTIPLE, ENDOMETRIOSIS Y OTRAS ENFERMEDADES AFINES E INVISIBLES A LA SOCIEDAD

Un sinfín de síntomas nos acompañan, además de otras muchas dolencias. Seguimos buscando, soluciones, respuestas, pero sobre todo ser tratados con respeto. Las consideran enfermedades invisibles y la medicina a menudo nos trata como tal. Por ello la comprensión se ha convertido en nuestro mejor aliado.

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lunes, 17 de diciembre de 2012

!No te rindas!

Casi siempre intento desde este blog hacer llegar una palabra de aliento y animo a todos los que compartimos estas duras enfermedades, comprendo muy bien que todos nosotros necesitamos que se acuerden que seguimos en la lucha, necesitamos que nos tengan presentes y que de vez en cuando nos pregunten como estamos, necesitamos también no sabernos olvidados por los que nos rodean. En definitiva,  que entiendan nuestro sufrimiento y que quieran compartirlo...O simplemente sentirnos queridos....

Necesitamos en algún momento de una mano que nos sujete y acompañe en esos momentos críticos, en esos que nos sentimos superados por el dolor y hasta por la soledad.
Hoy me duele no poder estar ahí repartiendo una fuerza que no tengo, pero si  he aprendido a transmitir,  llevo demasiados días en la cama, días en los que el dolor no me deja vivir y me siento especialmente  impotente. Por eso quiero hoy echar mano de palabras "de otros"  que en ocasiones me acompañan y me reconfortan. 

Espero de corazón que también os ayude a vosotros este maravilloso poema de Benedetti...


NO TE RINDAS
No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
liberar el lastre,
retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros,
y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda,
y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma
aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo.
Porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron,
vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa,
ensayar un canto,
bajar la guardia y extender las manos.
Desplegar las alas
e intentar de nuevo.
Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga
y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños.
Porque cada día es un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.


domingo, 5 de julio de 2009

El billete arrugado




Un conferencista muy reconocido comienza su seminario teniendo
muy en alto un billete..

Él le pregunta a la gente:

"¿Quien quisiera tener este billete?"

Las manos comienzan a levantarse, entonces dice:

"Voy a darle este billete a alguno de ustedes,
pero antes déjenme hacer algo con él."

El arruga entonces el billete con fuerza y pregunta:

"¿Aún quieren éste billete?"

Las manos continúan levantadas.

"Bueno, de acuerdo, pero ¿que pasaría si hago ésto?"

El tira el billete arrugado al suelo y salta con los pies
juntos encima, espichándolo lo más posible y cubriéndolo
con el polvo que allí había.

Enseguida pregunta:

"¿Quien quiere todavía éste billete?"

¡Evidentemente las manos continúan levantadas!

"Amigos míos, acaban de aprender una lección... poco importa
lo que yo haga con este billete, siguen queriédolo porque
su valor no ha cambiado, cuesta todavía lo mismo."

"Piensen ahora en ustedes, en su vida. Muchas veces en su
vida ustedes se sentirán arrugados, rechazados, ensuciados
por la gente o por los acontecimientos."

Tendrán la impresión de no valer nada ¡pero en realidad su
valor no habrá cambiado a los ojos de la gente que los ama!

El valor de una persona no depende de lo que uno ha hecho
o no, ustedes podrán todos los días volver a empezar y
lograr sus objetivos porque su valor intrínseco está siempre
intacto.
Adopta la divisa del reloj de sol: yo no marco sino las
horas asoleadas.

"El arquero es un modelo para el sabio. Cuando le ha fallado
al blanco, busca la causa en sí mismo."

- Confucio

También podemos equivocarnos...


Era una mañana como cualquier otra. Yo, como siempre, me hallaba de mal humor.
Te regañé porque te estabas tardando demasiado en desayunar, te grité porque no parabas de jugar con los cubiertos y te reprendí porque masticabas con la boca abierta.
Comenzaste a refunfuñar y entonces derramaste la leche sobre tu ropa. Furioso te levante por el cabello y te empuje violentamente para que fueras a cambiarte de inmediato.
Camino a la escuela no hablaste. Sentado en el asiento del auto llevabas la mirada perdida. Te despediste de mí tímidamente y yo solo te advertí que no te portaras mal. Por la tarde, cuando regrese a casa después de un día de mucho trabajo, te encontré jugando en el jardín. Llevabas puestos tus pantalones nuevos y estabas sucio y mojado. Frente a tus amiguitos te dije que debías cuidar la ropa y los zapatos, que parecía no interesarte mucho el sacrificio de tus padres para vestirte. Te hice entrar a la casa para que te cambiaras de ropa y mientras marchabas delante de mi te indique que caminaras erguido. Mas tarde continuaste haciendo ruido y corriendo por toda la casa. A la hora de cenar arrojé la servilleta sobre la mesa y me puse de pie furioso porque no parabas de jugar. Con un golpe sobre la mesa grité que no soportaba más ese escándalo y subí a mi cuarto. Al poco rato mi ira comenzó a apagarse. Me di cuenta de que había exagerado mi postura y tuve el deseo de bajar para darte una caricia, pero no pude. Como podía un padre, después de hacer tal escena de indignación, mostrarse sumiso y arrepentido? Luego escuche unos golpecitos en la puerta. "Adelante" dije adivinando que eras tu. Abriste muy despacio y te detuviste indeciso en el umbral de la habitación. Te mire con seriedad y pregunte:
¿ Te vas a dormir, Vienes a despedirte?
No contestaste. Caminaste lentamente con tus pequeños pasitos y sin que me lo esperara, aceleraste tu andar para echarte en mis brazos cariñosamente. Te abracé y con un nudo en la garganta percibí la ligereza de tu delgado cuerpecito. Tus manitas rodearon fuertemente mi cuello y me diste un beso suavemente en la mejilla. Sentí que mi alma se quebrantaba. –
"Hasta mañana papito" me dijiste.
Que es lo que estaba haciendo.? ¿Por que me desesperaba tan fácilmente? Me había acostumbrado a tratarte como a una persona adulta, a exigirte como si fueras igual a mí y ciertamente no eras igual. Tu tenías unas cualidades de las que yo carecía: eras legítimo, puro, bueno y sobre todo, sabías demostrar amor. ¿Por que me costaba tanto trabajo?, Por que tenía el hábito de estar siempre enojado? ¿Que es lo que me estaba aburriendo?. Yo también fui niño. ¿Cuándo fue que comencé a contaminarme?. Después de un rato entre a tu habitación y encendí una lámpara con cuidado. Dormías profundamente. Tu hermoso rostro estaba ruborizado, tu boca entreabierta, tu frente húmeda, tu aspecto indefenso como el de un bebe. Me incline para rozar con mis labios tu mejilla, respire tu aroma limpio y dulce. No pude contener el sollozo y cerré los ojos. Una de mis lágrimas cayó en tu piel. No te inmutaste. Me puse de rodillas y te pedí perdón en silencio. Te cubrí cuidadosamente con las cobijas y salí de la habitación. Si Dios me escucha y te permite vivir muchos años, algún día sabrás que los padres no somos perfectos, pero sobre todo, ojalá te des cuenta de que, pese a todos mis errores, te amo mas que a mi vida.
DESCONOZCO EL AUTOR

A veces para vivir...Hay que morir...



Un comerciante de India viajo a África para adquirir mercancías y animales de la zona, y mientras estaba en la selva pudo observar miles de cotorras de colores
brillantes. Admirado, decidió capturar una y llevársela como animal de compañía.
Al llegar, la puso en una jaula. La alimentaba muy bien, le ponía música y la trataba con cariño. Al cabo de unos años tuvo que volver a África y le pregunto a su cotorra si tenía algún mensaje para sus compañeras.

El ave dijo que les contara que era muy feliz en su jaula y que les enviaba su cariño.

Una vez en África el viajero les transmitió el mensaje a las demás cotorras.
Cuando terminó, una cotorra con lágrimas en los ojos cayó muerta al suelo.
El hombre se sorprendió y pensó que debió haber sido muy amiga de la que tenía en casa, y que seguramente había muerto de tristeza.

De regreso a su casa, el hombre le contó lo sucedido a su cotorra. Nada más oírlo, ésta se desplomó sobre el piso de la jaula.

El hombre, confundido, creyó que había muerto por la emoción de la noticia que había recibido, así que abrió la jaula y la llevó al jardín para enterrarla.
Al colocarla en el suelo, la cotorra voló hasta la rama de un árbol.

-¿Entonces no estabas muerta?, ¿por qué lo hiciste?, le dijo el hombre.

-Porque el ave de la selva me envió un mensaje muy importante, respondió la cotorra.

-¿Cuál?, le preguntó él.

-Me enseñó que si quería estar libre de la jaula tenía que morir estando viva.

Después de un tiempo descubrimos que no tenía cerrojo la puerta de la jaula donde permanecimos atrapados por alguna situación difícil, y que lo único que necesitábamos para salir era empujarla.

Cuando deseamos poder olvidar lo que vivimos con una cierta intensidad para comenzar a vivir de una mejor manera, sólo tenemos que tomar la decisión valiente de sanar emocionalmente y dejar el recuerdo negativo atrás.

Podemos darnos la oportunidad de volver a comenzar, retomar el control sobre nuestra vida y plantearnos nuevas metas que nos hagan sentir más motivados cada
día. Sin importar lo que hayamos vivido, elijamos conservar el aprendizaje y todo lo positivo que nos dejó esa experiencia para enriquecernos como seres humanos.
Para tomar las riendas de tu vida, asume el reto. Eres el único que puede cambiar tu estilo de vida. Deja de buscar
culpables de todos los momentos difíciles que has vivido y asume la responsabilidad de lo sucedido. Recuerda que lo que pensamos, decimos y hacemos tiene una gran influencia en nuestra vida y en la de las personas que nos
rodean. Al aceptar que eres tú quien crea tu mundo, tus horizontes se abren.

Reúne valor y fortaleza. Lo primero que tienes que hacer es alimentarte bien.
Come saludablemente y descansa lo necesario. Esto te dará la energía que necesita tu cuerpo para acompañarte en el esfuerzo.

Practica algún tipo de rutina de ejercicios. Hazlo con disciplina y constancia para fortalecer y mejorar tu condición física. Aprende a relajarte y a no asumir más compromisos de los que en realidad puedes cumplir para bajar, así, tu nivel de estrés.
Date la oportunidad de deshacerte de las cosas que ya no necesitas y que forman parte de ese pasado que quieres soltar. Aprende a quererte.
Conviértete en tu mejor amigo y consejero. En lugar
de recordar y resaltar tus errores y limitaciones, reconoce tus cualidades y talentos.
Si no te sientes capaz de hacerlo, pregúntale a tu mejor amigo cuáles cree que son tus cualidades. Seguramente te sorprenderá descubrir que tiene una imagen muy positiva de ti.

Vive momento a momento. Evita pensar en lo que pudiste hacer para que las cosas ocurrieran de otra manera. Ya no pienses más en todas las cosas que tienes pendientes por hacer o resolver y concentra tu atención en cada cosa que haces, para que te salga bien.
Desarrolla la capacidad de poner atención. Acostúmbrate a escuchar sin interrumpir a los demás para que puedas
comprenderlos y relacionarte con ellos de una mejor manera.

Reserva tiempo para ti. Planifica tu agenda tomando en cuenta el tiempo que necesitas para satisfacer tus necesidades personales y para realizar alguna actividad relajante o divertida que te permita descansar y renovar el entusiasmo por la vida, sobre todo si tienes que producir un equilibrio entre un trabajo que demanda gran parte de tu tiempo y atención y una familia que espera poder compartir contigo momentos de calidad. Reserva tiempo para escuchar tu música preferida, leer un poco o, simplemente, para quedarte solo un rato para reflexionar, sin sentirte culpable.

Construye una visión integral de tu vida. Es muy importante lograr el balance entre el lado espiritual y material de tu vida. Muchas veces la falta de planificación y metas personales hace que divaguemos perdiendo los recursos y
las oportunidades necesarias para conseguir una mejor calidad de vida.